"PepsiCo es un campeón del dividendo, pues lleva 44 años aumentándolo de forma consecutiva. En la actualidad paga una rentabilidad de 2,9 %, el aumento anual del dividendo en los últimos diez años ha sido de un 9,82 % y se considera uno de los dividendos más seguros (99/100). Pertenece a un sector defensivo (consumo básico) y tiene un catálogo de productos más amplios que el de su rival Coca-Cola, que se concentra sobre todo en el catálogo de bebidas pero carece del complemento (y los ingresos) de un catálogo de aperitivos como el de Frito-Lay's. La ventaja competitiva de la empresa es amplia según Morningstar, las cuentas de la empresa son sólidas (riesgo de impago de deuda muy bajo) y el retorno total si se cumplen las previsiones podría alcanzar el 10-14 % anual. En el momento actual la acción no está especialmente barata, pero a 100 $ y una rentabilidad del 3 %, no es mala opción dado su carácter defensivo. Si bajase a 95 $ aumentaría la posición y si continuase su descenso a 90 $ la ampliaría sin dudar. Todo lo que sea por debajo de 90 $ me parece excelente y una oportunidad que no se debería desaprovechar."En los cinco meses transcurridos desde entonces, el precio de la acción ha pasado de 102,74 $ a 117,41 $ y aquí estamos nosotros, aprendices de brujo, comprando PepsiCo sin importarnos esa subida del 14,27 %. Al fin y al cabo, hemos decidido que PepsiCo es una posición central de la cartera y estaríamos dispuestos a pagar hasta una prima del 20 % sobre el precio justo. El consenso de 20 analistas que siguen al valor sitúan el precio justo entre 110 y 134 $, con una media en 122,05 $.
Vamos a ver qué ha hecho la compañía desde que publicamos la entrada de enero y cuáles son nuestras razones para la compra este mes.






