viernes, 19 de junio de 2015

Análisis: Deere & Company

Del cribado de las acciones del sector industrial, con una rentabilidad por dividendo mayor del 2.5 % y con una puntuación de Chowder mayor o igual a 12 incluidas en la lista CCC (Champions, Contenders and Challengers) que publicamos en dos entradas previas, aquí y aquí, encontramos que la única acción infravalorada, según el método de valoración de David Van Knapp que describimos aquí, era Deere & Company (NYSE:DE).

Para obtener un panorama general de la compañía nada mejor que acudir al formulario 10-K que las empresas están obligadas a remitir anualmente a la Securities and Exchange Commission (SEC). En dicho informe, la compañía describe los tres segmentos de negocio en los que opera:
El segmento de agricultura y jardinería fabrica y distribuye una línea completa de equipamiento y recambios para la agricultura y jardinería, que incluye tractores, cosechadoras de maíz, algodón y caña de azúcar, sembradoras, empacadoras, segadoras, podadoras, etc.
El segmento de construcción y silvicultura fabrica y distribuye una amplia gama de máquinas y recambios utilizados en la construcción, excavación, transporte de materiales y manipulación de la madera. 
El segmento de servicios financieros financia las ventas y alquileres realizadas por los comerciales de Deere del equipamiento nuevo y usado de los segmentos anteriores. Además, el segmento de servicios financieros proporciona financiación mayorista  a los vendedores del equipamiento anteriormente referido y ofrece seguros que reducen el riesgo de los cultivos y extensiones de garantía del equipamiento.
La empresa fue fundada en 1837 por John Deere, un herrero e inventor del Oeste americano, y tiene su sede en Moline, Illinois. Su lema es "Nothing runs like a Deere" y en la actualidad cuenta con 59.600 empleados. La agencia S&P le otorga una calificación crediticia de A con perspectiva estable a la deuda a largo plazo emitida por la compañía.


Lleva aumentando el dividendo en los últimos 12 años y, si bien su rentabilidad actual es del 2.54 %, la tasa anualizada de aumento del dividendo en los últimos 5 años ha sido del 14.7 %.



Al aumento del dividendo hay que sumarle la recompra de acciones por valor de más de trece mil millones de dólares en los últimos 10 años.




Sin embargo, la compañía se enfrenta a una serie de riesgos, los más importantes de los cuales figuran a continuación:


1. Las leyes de comercio internacional, especialmente las que supongan restricciones al comercio global, así como las políticas gubernamentales sobre la agricultura, pueden disminuir el beneficio y el crecimiento.

2. Los cambios en la demanda de alimentos y diferentes formas de bioenergía pueden tener un efecto sobre los precios de las materias primas agrícolas y, consecuentemente, sobre la demanda de los equipamientos de Deere, así como mayores costes de investigación y desarrollo relacionados con cambios en el combustible.

3. El deterioro de la situación económica puede debilitar la demanda de los productos que vende la compañía, limitar el acceso a la financiación y aumentar sus costes.

4. La compañía presenta sus cuentas en dólares y sus resultados pueden sufrir los riesgos de tipo de cambio.

5. Puesto que el segmento de servicios financieros proporciona financiación para las ventas de los otros segmentos de la compañía, las cuentas se pueden deteriorar si la situación económica afecta a la industria financiera. En este sentido también los cambios en los tipos de interés deben tenerse en cuenta.

6. Condiciones climatológicas adversas.

7. La legislación es cada vez más estricta sobre la emisión de contaminantes por los motores.

Los resultados de la compañía en 2014  fueron peores que en 2013, tanto en ventas como en ingresos netos.















Y el panorama para 2015 que dibuja la propia empresa tampoco es mejor, con un descenso de las ventas en el año 2015 del 20 % en el segmento de agricultura y jardinería (el más importante para la compañía) como consecuencia de la debilidad en la economía agrícola global.


Acompañado de una fuerte disminución del flujo de caja:





Y unos beneficios por acción decrecientes:


Y unas cuentas en las que se afirma que hay una parte importante de compras de equipamiento realizadas por la propia compañía. De hecho, las ventas de tractores podrían caer un 40 % el próximo año según algunas estimaciones, con una previsión de beneficios de 3-3.50 $ hasta 2020 con una recuperación posterior hasta 4-4.50 $. Si la acción cotizase a un PER 16 en 2020, y se apreciase un 8 % anual hasta entonces, eso implicaría un precio actual de 45 $. Con una cotización actual de 92.56 $ (cierre de 12 de junio de 2015), estaríamos hablando de una sobrevaloración del 105 %.

Aunque otros autores tienen una visión más optimista de la acción, da la impresión que estamos en un momento bajo del ciclo de una compañía cíclica. La mantenemos dentro de la lista de valores en seguimiento pero no parece el mejor momento para entrar.

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